sábado, 14 de junio de 2014
¿Sólo a participar?
Egipto regresa a las competiciones mundiales luego de 20 años de ausencias, con un equipo que sorprendió en el Afrobásquet y se clasificó a la Copa del Mundo. Tendrán duras batallas en el Grupo A. Un equipo desconocido pero con ganas de sorprender, todo un desafío.
En cada torneo internacional, ya sea Mundial o un Juego Olímpico, clasifican selecciones que no cuentan con gran material para competir por los lugares de vanguardia. Sin embargo el hecho de jugar sin presión y contar con jugadores desconocidos (dificil de "scoutear"), le ha traído dolores de cabeza a varias selecciones. El año pasado, en América, Jamaica sorprendió a Brasil y lo dejó sin chances en el Premundial, mismo torneo en el que derrotó a la Argentina. Egipto es uno de esos equipos, se los conoce poco y van sin nada que perder.
Desde Canadá 1994 que los egipcios no están en la Copa del Mundo. El año pasado fueron la sensación en África donde llegaron a la final del Afrobásquet. Angola los derrotó, pero el pasaje a España ya estaba reservado. La principal figura de ese equipo fue Assem Marei. El pivot de 22 años y 2,04 metros de altura, es el arma letal de Egipto. Llega diesmado por una temporada con seguidas lesiones en su universidad, la Minnesota State de los Estados Unidos. Sin embargo el entrenador Amr Aboul Kheir confía en que llegará al 100 % para fines de agosto. De todos modos, va tener complicada su lucha en la pintura ante pivots de la talla de Thiago Splitter y Pau Gasol, entre otros. Es que Egipto comparte el Grupo A con España, Francia, Brasil, Serbia e Irán.
Dar la sorpresa en este grupo es cuesta arriba, pero Egipto confía en su potencial y quiere volver con la cabeza alta al plano mundial de la FIBA.
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